Resistencia Global al fracking. El despertar ciudadano ante las crisis climática y democrática

En 2015 publiqué el libro “Resistencia Global al fracking. El despertar ciudadano ante las crisis climática y democrática”. Se trata de un trabajo colectivo que he coordinado sobre casos de resistencia al fracking en diversas partes del mundo. El libro fue publicado en español y en inglés, en mayo de 2015. En noviembre de 2015 se publicó la segunda edición de la versión inglesa.

Más abajo puedes leer una sinopsis del mismo, pero si prefieres ampliar información, te recomiendo este artículo Resistencia global al fracking (Ecologista, junio 2015).

Aquí puedes leer algunas reseñas:

Si estas interesado puedes comprar el libro.

 

libro_resistenciafracking

Sinopsis

Este libro pretende ser ante todo un elemento de inspiración para el activismo antifracking. Una forma de visibilizar la fortaleza y determinación de nuestra lucha, además de un guiño solidario para aquellos lugares del planeta donde los activistas lo tienen más difícil. Es un intento de conectar acciones y visiones de personas y movimientos que no se conocen pero que se resisten por igual a asumir la inercia de la lógica dominante, que nos vende que nuestra sociedad necesita seguir extrayendo combustibles fósiles para que la economía no colapse. La sociedad está despertando y tomando conciencia de que, precisamente, seguir por esa vía es lo que nos hará colapsar.

En este libro se presentan una selección de quince luchas icónicas a niveles muy diversos. En la mayoría de los casos las cuentan sus protagonistas, en primera persona, como no podría ser de otro modo. Hay luchas personales en los tribunales como las de la familia de Lisa Parr en Texas, o la de Diana Daunheimer en Canadá. Batallas a nivel local por obtener el derecho a prohibir la técnica, como la acontecida en el municipio de Dryden en el estado de Nueva York. Rumanía o Polonia por su parte nos inspiran con la lucha estoica de campesinos pacíficos frente al poder corporativo defendido por un Gobierno represor. Encontramos también campañas que buscaron la alianza de diversos sectores para hacer frente común, como el caso de la Multisectorial contra la Hidrofractura de Neuquén, en Argentina, o la exitosa alianza de Neoyorquinos Contra El Fracking. O iniciativas que se extendieron como la pólvora, como la decisión de «cerrar la puerta» a los perforadores en Australia, los municipios «libres de fracking» en el Estado español o la Resolución de Korbach en Alemania. Estas y otras luchas icónicas e inspiradoras son la principal aportación de este libro a la resistencia global al fracking.

Las historias se han seleccionado considerando que aportaban algo diferencial, algo aprovechable para otros movimientos o algo particular que merecía la pena ser compartido. Muchas otras historias han quedado fuera del libro. Se trata de historias valiosas llenas de vivencias valientes que espero no caigan en el olvido.

En el libro se incluyen historias de Europa, América del Norte, América del Sur, África y Oceanía. Asia es la gran ausente de este libro. He intentado por todos los medios incluir un caso de resistencia de comunidades en China, país con vastas reservas que ya produce gas de esquisto de forma comercial. He insistido a través de alrededor de una docena de contactos de distintas personas y ONG trabajando con el gigante asiático en diversos aspectos relacionados con el medioambiente o la energía. Y todos los intentos han sido infructuosos. No he logrado contactar con ningún movimiento de resistencia porque nadie, de aquellos a los que he preguntado, conoce su existencia. La resistencia social no es un asunto fácil en China como todos sabemos. Sin embargo, la conclusión final a la que he llegado es la de que, en las zonas rurales sobre las que se cierne esta amenaza, las poblaciones tienen otras preocupaciones más visibles, que van desde impactos de la minería hasta el acaparamiento de tierras, y que este no es por tanto un asunto que genere de momento alerta social en aquel país. Considero esto extremadamente preocupante y lanzo una invitación desde estas páginas al movimiento global contra el fracking a colocar a China y a otros países en los que no exista movilización en la agenda política. Solo habremos ganado cuando la prohibición sea global.

La resistencia global al fracking goza de buena salud. El primer capítulo se dedica a analizar cómo hemos llegado hasta aquí, cuáles han sido los logros principales del movimiento y cuál es su potencial en el actual contexto de multicrisis.

El libro también pretende aportar frescura, algo esencial para mantener el ánimo en la lucha. En este sentido se incluye una colección de anécdotas o curiosidades que la impetuosa irrupción del fracking nos va dejando.

En su capítulo final el libro aporta un sencillo argumentario de bolsillo para recordarle a quienes cuestionan este movimiento de resistencia que sobran las razones para oponerse al fracking.

Anuncios