¿Siempre nos quedará París? Negociación de un escenario tendencial versus cambio de paradigma

Publicado en la Revista Viento Sur 

Dadas las exigentes reducciones necesarias de que nos habla la ciencia (Hansen et al., 2013) y el hecho de que posponerlas nos obligará a ritmos anuales de disminución que pueden ser imposibles de cumplir por no ser realistas (Allen y Stocker, 2013), la comunidad internacional, reunida en París en un momento histórico cuasi agónico, está moralmente obligada a abandonar su perpetua procrastinación, alcanzando un acuerdo global de reducción drástica de emisiones, que comience de forma inminente, que se produzca a buen ritmo, y que sea coherente con un objetivo climático de al menos 1,5° C de aumento máximo de temperatura a final de siglo respecto a los niveles preindustriales.

¿Se producirá en París semejante acuerdo?

Ver PDF

Anuncios